sábado, 13 de junio de 2009

Caracol


Caracol


Deja de mirarme

con un caracol colgando

de tus pestañas.


Haz que ruede hasta mi ombligo

y que suelte ahí sus lágrimas.


Deja de mirarme

con un caracol colgando

de tus pestañas.


Rodarán por mi vientre

y se empegostarán como mocos.


Deja de mirarme

con un caracol colgando

de tus pestañas.



Esa baba de caracol dormido

que no transpira sino oxida

poros con pegamento hipnótico

y miradas distraídas.


Un caracol retorcido

que atrapa espirales

y devuelve legañas verdes.


Ese es tu ojo

que guiña a la ironía.


Ese es y no el que chorrea

olas cristalinas

de verdeazul y melancolía.



Deja de mirarme

con un caracol colgando

de tus pestañas.


Porque se alejará

arrastrando un rastro

de vacío orbital.

2 comentarios:

  1. te he dicho ya que me encanta este poemilla tuyo del caracol?????
    meee fliiiiiiiiipaaaaaaaaaaaa
    de verdad, de vez en cuando me da por leerlo, está genial!

    ResponderEliminar